Poetas con impronta

Una colección para todos los lectores con poetas que dejan huella, con lo fundamental de la poesía del mundo, en textos fiables, nuevas traducciones, selecciones hechas desde la sensibilidad actual, y en ediciones pulcras y liberadas del lastre erudito de las publicaciones académicas.


“Ser todo de todas las maneras”, de Fernando Pessoa

[Edición y traducción de José Ángel Cilleruelo]

De pocos escritores se puede decir que es menos un autor que toda una literatura como de Fernando Pessoa. Quiso serlo todo de todas las maneras y lo consiguió con sus famosos heterónimos: el poeta de la naturaleza, Alberto Caeiro, maestro de todos ellos y del propio Pessoa; Ricardo Reis, epigramático y clásico, fundador de un nuevo paganismo, y Álvaro de Campos, que aúna la rebelión vanguardista con el desengaño existencial. Y a ellos se añaden Bernardo Soares, autor del Libro del desasosiego, auténtica Biblia del abúlico desencanto contemporáneo, y el propio Fernando Pessoa, en quien el sentimiento y el pensamiento entretejen hipnóticas paradojas.

La riqueza aún en parte inexplorada del universo pessoano necesita de un guía que nos ayude a no perdernos en ella. Esta antología aspira a reunir lo esencial de ese plural universo y a ser útil tanto al lector que se inicia como al que ha perdido el rumbo en la vorágine de fragmentos póstumos que ha ido saliendo del arca inagotable de los inéditos.

Fernando Pessoa nació en Lisboa en 1888. Aunque conocido y apreciado por los espíritus más alertas de su tiempo, la mayor parte de su obra solo se dio a conocer póstumamente. No fue únicamente poeta, también es autor de una importante obra en prosa que incursiona en los campos de la filosofía, el pensamiento político, la economía y la crítica literaria. 

Educado en Sudáfrica, a donde se trasladó a los cinco años, es un escritor bilingüe: buena parte de su obra la escribió en inglés. Profesionalmente se  ganó la vida como redactor de cartas comerciales. Fue el principal impulsor de la revista Orpheu (1915), que incorporó a la literatura de lengua portuguesa la renovación vanguardista. En vida, solo publicó dos folletos de versos ingleses y el libro Mensaje (1934), que no gustó demasiado a los jóvenes poetas que le tenían por maestro dado su contenido fuertemente nacionalista. Murió en 1935, a los 47 años, dejando inédita una obra tan inmensa que asombraría al mundo y que aún no se ha sido revelada del todo.

ISBN 978-84-122870-7-3 / 15,00€ / 148 págs. / THEMA: DCF – Poesía


“Abrir mis breves manos ampliamente”, de Emily Dickinson

[Edición y traducción de Lorenzo Roal]

Pocas poetas tan personales y tan verdaderas como Emily Dickinson. El lector que por primera vez se asoma a sus versos puede experimentar el mismo rechazo que sintieron sus contemporáneos y que la obligó a permanecer inédita. Emily Dickinson escribe como nadie había escrito antes y como pocos se atrevieron a escribir después. Le gusta poner a prueba a los lectores. Parece esconderse tras la sintaxis y la muy peculiar ortografía y puntuación. Pero vale la pena superar la inicial impresión de extrañeza. La soledad sonora de sus versos, su lúcida y deslumbradora melodía, nunca la habíamos oído antes, nunca querremos dejar de escucharla.

Emily Dickinson (Massachussets, 1830-1886), aunque apenas salió de su entorno familiar en Amherst, fue una poeta de amplias lecturas y muy consciente de la singular personalidad de su arte, a pesar de los rechazos que recibió en vida y que la hicieron recelar de los editores. Entre 1858 y 1864, reunió los más de mil poemas que hasta entonces tenía escritos en cuarenta fascículos cosidos por sus propias manos; otros setecientos se conservan en hojas sueltas. En sus últimos años, se dedicó a enviar los que consideraba más acabados a distintos corresponsales. La primera edición en libro de sus poemas apareció en 1890. Desde entonces no ha dejado de ser publicada y traducida a todas las lenguas del mundo.

ISBN 978-84-122870-9-7 / PVP 15,00€ / 148 págs. / ed. bilingüe inglés-castellano / THEMA DCF – Poesía


“Camaradas”, de Walt Whitman

[Edición y traducción de Hilario Barrero]

Walt Whitman no solo es el más grande de los poetas americanos, sino también el creador de un estilo, de un universo, de una manera nueva de ver y sentir la poesía. Se dio prioridad a sí mismo reflejándose en una nación que comenzaba; escribió sobre él y sus camaradas, sobre el paisaje, la democracia, la política, el amor y sus desengaños y también sobre su realidad y su deseo. 

Considerado el padre del verso libre, compone poemas siguiendo la prosodia de la Biblia inglesa, sin adornos metafóricos, con americanismos, un estilo exuberante, prosaico, un toque barroco en el orden sintáctico, un lenguaje coloquial, a veces repetitivo… Pero nos admira la fuerza de su mirada, la libertad en el verso, la sinceridad de la imagen, el tono coloquial, la narrativa interior, la rapidez en la escritura, el testimonio social y sexual de una época, el esbozo de una guerra, de un presidente, de una conducta, el don y la gracia de un poeta inmenso. 

Walt Whitman (Long Island, 1819–Camden, Nueva Jersey, 1892) fue el segundo de nueve hijos, dentro de una familia educada en los valores cuáqueros. A sus cuatro años, se mudaron a Brooklyn, donde hubieron de afrontar dificultades económicas. Dejó sus estudios a los once años para desempeñarse, primero como aprendiz, en diversos trabajos (oficinista, tipógrafo, librero, distribuidor, maestro). Durante la Guerra Civil fue enfermero voluntario en hospitales militares y vivió con angustia el cautiverio de su hermano George en manos de los confederados de Virginia. 

En Brooklyn trabajó como periodista y editor y militó en el Partido Demócrata. En 1855 publicó anónimamente la primera edición de Leaves of Grass que contenía doce poemas. Desde entonces lo reeditó varias veces, hasta 1892, inorporando nuevos poemas, corrigiendo y modificando los existentes, a veces con cambios muy significativos. La tercera edición, publicada en 1860 incluía ciento cuarenta y seis nuevos poemas, entre los que figura «Calamus», «poems of passion and love». La exitosa publicación de su obra en Inglaterra en 1868 afianzó su prestigio literario. En 1882 recibe la visita de Oscar Wilde en su casa de Camden. Ese mismo año se prohíbe en Boston la venta de Leaves of Grass.  Walt Whitman muere el 26 de marzo de 1892 y es enterrado en el cementerio de Harleigh.

ISBN 978-84-122870-4-2 / Edición bilingüe inglés-castellano / 148 págs. / PVP 15,00 euros / THEMA: DCF


[Versión y prólogo de Martín López–Vega]

Mientras a Europa le quedaban por delante siete largos siglos de Edad Media, China vivía sus particulares siglos de oro. Al calor de la prosperidad de la dinastía Tang, que aprovechó el caudal de riqueza material y espiritual aportado por la Ruta de la Seda, y protegió la literatura y las artes, surgió un grupo de poetas inolvidables. Li Bai es el más universal de todos ellos, y probablemente el poeta más leído del mundo. Escribió alguno de los más memorables poemas sobre la amistad, el viaje, el vino y el amor que conoce la historia de la literatura. Esta nueva edición reúne sus poemas más reconocidos junto a otros que se leerán aquí por primera vez en español.

Li Bai (701-763) —también llamado Li Po o Li Bo, según otras transcripciones— está unánimemente considerado como el mayor poeta de la literatura china. Compañero de generación de otros inmortales como Du Fu, Wang Wei o Bai Juyi, su poesía conjuga las múltiples influencias llegadas a China a través de la Ruta de la Seda para hacer de ella una oda permanente a la amistad, la ebriedad, el amor, la naturaleza y la errancia, con una profunda espiritualidad budista que no deja de ligarse a un poso confuciano. Durante su vida viajó por China, conoció el retiro de los monasterios, la guerra, la vida de la corte y el exilio y se casó tres veces. Han llegado hasta nosotros más de mil poemas suyos, de los que esta antología recoge, en una versión nueva, los más reconocidos y significativos.

Este es el segundo título de Poetas con impronta, una colección para todos los lectores con poetas que dejan huella, con lo fundamental de la poesía del mundo, en textos fiables, nuevas traducciones, selecciones hechas desde la sensibilidad actual, y en ediciones pulcras y liberadas del lastre erudito de las publicaciones académicas.

ISBN 978-84-121876-8-7 / 112 págs. / PVP: 15,00 euros / THEMA: DCF


“Hoy es siempre todavía”, de Antonio Machado

[Edición y prólogo de José Luis García Martín]

Misterioso y transparente, intimista y comprometido, cordial y sapiencial, Antonio Machado es uno de esos pocos poetas que una vez leídos nos acompañarán toda la vida. Hoy es siempre todavía ofrece una selección de su obra lírica en la que se procura dar cabida a todos sus tonos, pero subrayando los más acordes con la sensibilidad contemporánea. Uno de los poetas esenciales de la lengua española —uno de los grandes de la poesía universal— en una edición rigurosa y a la vez para todos los lectores.

Este es el primer título de Poetas con impronta, una colección para todos los lectores con poetas que dejan huella, con lo fundamental de la poesía del mundo, en textos fiables, nuevas traducciones, selecciones hechas desde la sensibilidad actual, y en ediciones pulcras y liberadas del lastre erudito de las publicaciones académicas.

Antonio Machado nació en Sevilla en 1875. A partir de los ocho años residió en Madrid, donde se educó en la Institución Libre de Enseñanza. A finales de siglo viajó a París, conoció a Rubén Darío y entró en contacto con la nueva estética modernista. En 1903 publica su primer libro, Galerías, que reeditaría, muy aumentado, en 1907, y se traslada a Soria como profesor de francés. Allí se casa y escribe los poemas de Campos de Castilla, que aparece en 1912. Ese mismo año muere su esposa y el poeta se traslada a Baeza. En 1919 se instala en Soria. Antes, en 1917, ha publicado la primera edición de sus Poesías completas, que incluye la versión definitiva de Campos de Castilla. Posteriormente solo publicará otro libro exento, Nuevas canciones (1924), prefiriendo añadir sus poemas a las sucesivas ediciones de las Poesías completas. En los años veinte, escribe teatro en colaboración con su hermano Manuel Machado, y se interesa cada vez más por la reflexión estética y metafísica. En 1931 contribuye a la proclamación de la República; en 1936, al comienzo de la guerra civil, apoya al gobierno legal y con él se traslada sucesivamente a Valencia y a Barcelona. Muere en el exilio de Colliure, en febrero de 1939. En 1936, había publicado una de sus obras fundamentales, Juan de Mairena, y en 1937 aparece La guerra, que entremezcla los poemas últimos y las prosas circunstanciales motivadas por la contienda.

ISBN 978-84-121876-7-0 / 136 págs. / PVP 15,00 euros / THEMA DCF